Chris Daly


Venir a Carmelo fue mi primera experiencia en Africa, y aunque al principio yo estaba
nervioso por ir a un país que no conozco con un idioma que hablo mal, mi tiempo en Carmelo
no podría haber sido más gratificante. Decir que aprendí mucho durante mi tiempo en Chokwe
no le da justicia a la experiencia. Esta fue una experiencia abrió mis ojos a un mundo
completamente nuevo de cómo practicamos medicina y a las realidades de la salud en una

comunidad limitado en recursos. Siempre sabía de la crisis del SIDA en Africa, pero ver los
efectos del VIH con mis propiros ojos me afectará para siempre. Es difícil ver a jóvenes de mi
misma edad desnutridos y muriendo de complicaciones del SIDA, pero también me doy cuenta
de que hay mucho más trabajo para hacer para ayudar. Además del VIH, yo vi tantas
enfermedades que nunca veo en los Estados Unidos: tuberculosis, malaria, enfermedad
cardíaca reumática, desnutrición severa, la lista continúa. No tenía idea de que TB todavía es
tan terrible y como afecta a las comunidades aquí, y ver la TB diseminada en los niños es algo
que solo había leído en los libros antes de venir aquí.

Mientras tuve la oportunidad de aprender sobre muchas enfermedades interesantes, lo
más importante es que mu tiempo en Mozambique me enseñó cómo entender la práctica de la
medicina en lugares con recursos limitados. A menudo era difícil trabajar en Carmelo, y muchas
veces estaba fuera de mi zona de confort. Soy pediatra, y no estaba acostumbrado a ver
pacientes adultos y ciertamente estaba acostumbrado a tener más herramientas para cuidar a
los niños. Sin embargo, aquí aprendes trabajar con lo que tienes. En los Estados Unidos, yo
dependo completamente de pruebas de diagnóstico, laboratorios, y especialistas para
diagnosticar enfermedades y para hacer decisiones de tratamiento. Aquí aprendí que todo lo
que tienes es a menudo tu examen físico y tu mente. Esta es una forma de medicina más
antigua, más dura, y más pura. A veces no estaba de acuerdo con los tratamientos o la
práctica, pero cuando no hay otra opción, ¿qué otras opciones tienes? Ver a los pacientes
muriendo cuando sabía que habrían vivido en los Estados Unidos fue difícil ver. Aún la actitud
hacia la muerte es diferente.

En America, actuamos como si ningunos de nosotros merecieran
morir, y hacemos todo posible para parar la muerte. Aquí, la muerte es solo una parte de la
experiencia humana cotidiana. No podemos salvar a todos, y a veces debemos aceptar cuando
no se puede hacer nada más. Tan difícil como puede ser en mi campo de pediatría, tal vez
necesito aceptar eso con más frecuencia. Además, la experiencia de Clínica Móvil me mostró lo
qué es la vida comunitaria en un área empobrecida. Visitar comunidades sin electricidad y agua
potable era como viajar al pasado, y había muy pocas opciones de tratamiento médico para
pacientes allí. Será difícil volver a los Estados Unidos donde desperdiciamos tanto y tenemos
un exceso de comida y comodidad, y no sentir culpable. Espero que al menos yo pueda
apreciar malos privilegios que tengo.

Finalmente, Carmelo me enseñó que a pesar de las dificultades y la pobreza, la gente
Mozambiqueña es una de lo más amable y acogedora (especialmente con mi Portugués) que
he conocido. Tuve un tiempo maravilloso, y quiero agradecer a todos en Carmelo, a las
hermanas y a todo el personal, por aceptarme aquí. ¡Apreciaré esta experiencia para siempre,
y espero volver un día para aprender más!